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La producción de carne ¿podría ser sustentable? Nuevos argumentos en su defensa

Aquellos inmersos en temas ambientales estarán enterados del famoso estudio de la Organización Internacional de Alimentos y Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) de 2006, que indicaba que la producción mundial de carne es responsable por el 18% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. 

Desde la publicación de este informe, la carne fue vista como uno de los principales enemigos del desarrollo sustentable y numerosas voces salieron en defensa de una dieta vegetariana/vegana, entre ellas la conocida campaña Lunes sin carne o vegetariano de lunes a viernes. 

Si bien existen muchas más razones que el impacto ambiental para elegir una alimentación sin carne animal (el maltrato a otros seres vivos y los problemas de salud que trae su consumo, por ejemplo), ahora nuevos argumentos están retomando la discusión y señalando que la producción de carne podría ser diferente y acercarse a ser sustentable. 

El más interesante es probablemente el de un nuevo libro de Simon Fairlie que el reconocido periodista inglés George Monbiot comenta en The Guardian. 

Meat: A Benign Extravaganza es la obra en cuestión, y en ella el autor deja de lado temas de compasión y se concentra en datos duros relacionados a la producción. Dice, por ejemplo, que el mayor problema con la carne actual es que se está alimentando a las vacas con granos aptos para consumo humano que no pueden procesar bien en lugar de darles pasto, algo de producción menos intensiva y que forma parte de su dieta natural. Mientras tanto, a los cerdos se les ha prohibido alimentarse de restos de alimentos, una práctica completamente usual para su especie que además podría ayudar a procesar ciertos tipos de desechos humanos. 

Alimentar a los cerdos con restos de comida esterilizados resolvería dos problemas a la vez: la disposición de determinado tipo de ’basura’ humana y la reducción en la demanda de granos que deberían alimentar a personas. Actualmente, se entierran o incineran toneladas de alimentos y se alimenta a los cerdos con granos cuya producción está deforestando el Amazonas y afectando a países en vías de desarrollo. 

Cambiando el tipo de producción por estas prácticas más sensatas, se podría producir la mitad del suministro actual de carne sin afectar la nutrición humana y con menos agresividad en el ambiente. Es decir: los países ricos deberían reducir su consumo actual de carne de todas formas, pero al menos la que se consumiría tendría un menor impacto, sobre todo en la dieta de países pobres. 

El autor también cuestiona el mencionado estudio de la FAO, señalando que contiene errores y que en realidad una cifra más cercana a la realidad sería que la producción de carne genera el 10% de las emisiones globales. 

Por otro lado, un nuevo estudio del Instituto de Investigación de Ganado publicado la semana pasada indica que las emisiones provenientes de la producción de carne podrían reducirse cambiando la dieta de las vacas (una vez más, incluyendo pastos) y restaurando pastizales que podrían almacenar carbono. 

Como mencionaba antes, elegir una dieta vegetariana es importante por otras razones: entre ellas, el no tratar a los animales como objetos de los que podemos disponer a nuestro parecer. Y aclaro que como individuo sigo defendiendo una dieta 100% vegetariana, con bajo o nulo contenido de otros productos animales como lácteos y huevos en lo posible. 

A pesar de ello, reconozco que es importante escuchar otros argumentos y que es esencial encontrar una forma de producción menos cruel y de menor impacto ambiental para aquellos que quieran seguir consumiendo productos animales. 

¿Qué opinan de estas ideas sobre la producción? 

Repensando la felicidad: 4 proyectos arquitectónicos para crear comunidades llenas de vida


Imágenes ©Rethinking Happiness. 

Con motivo de la Bienal de Arquitectura de Venecia que se está llevando a cabo, el arquitecto italiano Aldo Cibic presentó el proyecto Rethinking Happiness (Repensando la felicidad): una exploración sobre cómo la arquitectura y diseño urbanístico de un espacio puede propiciar la creación de comunidades felices y florecientes.

Partiendo de la base de que el mundo se encuentra en un punto de inflexión donde los problemas económicos y ambientales están planteando la crisis del sistema actual, Cibic y un grupo de profesionales se embarcaron en la aventura de pensar cómo podrían ser las comunidades del futuro si pensáramos en el bienestar personal de los habitantes y ambiental del entorno. 

Así, llegaron a cuatro proyectos pensados para cuatro situaciones que podrían darse en las ciudades y sus alrededores, y cómo éstos podrían impactar en la vida del lugar. 

Suberbazaar: Centro urbano de intercambio 


Tomando como base la construcción de una nueva estación de subte en los alrededores de Milán, el grupo de profesionales pensó en que sería una excelente oportunidad para construir un espacio público que aunara múltiples actividades como un centro de cuidado para niños, una biblioteca, un cine al aire libre, sala de conciertos, espacios de trabajo, espacios de diversión y un hotel. 

Esto crearía un centro de encuentro e intercambio en el barrio donde las comunidades podrían conectarse y ahorrar recursos compartiendo bienes y servicios, además de entretenerse y crear un sentido de pertenencia. 

Ruralismo urbano: Campo + ciudad 


Pensando en las áreas aledañas a grandes ciudades rodeadas de campo y tierras donde se practican actividades productivas, el equipo pensó en un cruce entre lo rural y lo urbano. 

Se trata de un espacio de cultivos rodeado de casas bajas, donde los habitantes participan en las actividades de producción de vegetales y a su vez comparten instalaciones y servicios. La idea: preservar estos espacios rurales proporcionando a la vez un desarrollo y sentido de comunidad a los habitantes. 

Un campus en el campo: Investigación + comunidad 


Esta idea apunta a la construcción de un espacio de innovación donde puede vivir un grupo de personas relacionadas a emprendimientos tecnológicos o científicos. Por medio de la incorporación de espacios verdes y producción de energías renovables se logra una comunidad auto-suficiente en la que tecnología, agricultura y turismo pueden coexistir en forma armoniosa. 

Pequeño centro de un pueblo industrial 

 

El último de los proyectos apunta a la situación de una fábrica alejada de la ciudad: la misma da empleo a un millar de personas que generalmente viven aisladas. La idea que se plantea es la construcción de un centro comunal donde las personas pueden encontrarse para intercambiar productos y servicios, además de socializar y entretenerse. De esta forma, se logra una mayor conexión en la comunidad. 

Claramente, los cuatro planteos comparten características en común: en ellos se valora la conexión entre las personas, el compartir recursos y servicios, el intercambio, la autosuficiencia. 

El atractivo de estas propuestas lleva a pensar en cuán importantes son estos elementos en el pensamiento de las comunidades del futuro, y en cuán clave es comenzar a adoptar estas ideas en nuestra vida, en la medida de lo posible: conectarse, compartir, formar comunidad. 

¿Se ven viviendo en alguno de estos modelos? 

Prinzessinnengarten: La increíble huerta urbana de Berlín


Imágenes ©Prinzessinnengarten vía sitio oficial. 

Si te parecía que hacer una enorme huerta para producir vegetales orgánicos frescos en el medio de una de las ciudades más importantes del mundo era una fantasía imposible, sólo hace falta que conozcas el proyecto berlinés Prinzessinnengärten (algo así como Jardines de princesas o Jardines principescos). 

La organización sin fines de lucro Nomadisch Grün (algo así como ’verde nómade’) lanzó esta iniciativa en el verano europeo de 2009 inspirada en las granjas urbanas de Cuba, y en sólo un año la Moritzplatz del barrio Kreuzberg, un terreno baldío que había estado abandonado por más de 50 años, se convirtió en un centro verde para toda la comunidad. 

Allí los vegetales se cultivan en parcelas creadas sobre cajones y bolsas, lo cual permite hacer crecer plantas sobre cualquier superficie (no hace falta tener grandes hectáreas de tierra) y también poder mover los diferentes cultivos según las necesidades. 

 

"Imagina un futuro donde cada espacio disponible en grandes ciudades es usado para dejar florecer nuevos espacios verdes. Espacios creados por los residentes y utilizados para producir comida fresca y saludable. El resultado sería un incremento en la diversidad biológica, menos emisiones de carbono y un mejor microclima. Los espacios promoverían un sentido de comunidad y el intercambio de una gran variedad de capacidades y conocimientos, y ayudarían a las personas a llevar vidas más saludables. Serían una especie de utopía en miniatura (…)", declaran sus responsables en el sitio de la iniciativa, de la que Monocle tiene un interesante video. 

Los mismos no consideran a Prinzessinnengärten como una simple huerta, sino como "un nuevo lugar de aprendizaje urbano", ya que el principal objetivo es acercar el verde a la ciudad y a sus habitantes para que puedan aprender sobre una vida más sustentable y orientada al futuro. 

 

Sin duda, la llegada de los cultivos y las huertas a las ciudades es una tendencia en ascenso que ya vimos también con el avance de las granjas verticales. Aunque el ejemplo de Prinzessinnengärten apunta a una conexión más profunda con estas prácticas y resulta sumamente inspirador para implementar en casa. 


Camino a la COP16 en Cancún: Reunión de ministros intenta avivar el optimismo

Luego de la enorme expectativa creada para la última Convención de las Partes del Acuerdo Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático llevada a cabo en Copenhague en diciembre de 2009 (COP15) y de su consecuente fracaso, el optimismo para la COP16 que se llevará a cabo en noviembre en Cancún, México, venía en declive. Sobre todo luego de que las negociaciones preliminares en Bonn siguieran con un clima frío entre las partes. 

Sin embargo, medios informan que una nueva reunión informal organizada por los gobiernos de Suiza y México podría demostrar que existe esperanza. Aunque con objetivos menores a los del año pasado.

La reunión se llevó a cabo en Ginebra con la presencia de unas 50 naciones el 2 y 3 de septiembre, y su principal objetivo fue el de discutir de qué manera llevar a cabo la financiación de la adaptación al cambio climático para los países en vías de desarrollo. 

Según EFE, luego de la conclusión de la misma, la secretaria ejecutiva del Acuerdo Marco de la ONU sobre Cambio Climático, Chistiana Figueres, señaló que se había mejorado la confianza y que la clave para un acuerdo en Cancún es la entrega de los fondos que se comprometieron en Copenhague (30 mil millones de dólares hasta 2012) y el aseguramiento de la financiación a largo plazo (en la COP15 se habló de 100 mil millones de dólares al año entre 2012 y 2020, aunque no se precisó de dónde vendrían ni cómo). 

Pero más allá de este punto esencial, parece ser que en realidad la clave para considerar a Cancún un éxito será el bajar las ambiciones: indica EFE que el consejero federal de medio ambiente de Suiza, Moritz Leuenberger, indicó que ya no se espera un acuerdo global y vinculante. Quizás, como se habló en la reunión de abril, se apunte a acuerdos puntuales menos específicos. 

Por lo pronto ya se adelanta que Estados Unidos, uno de los principales emisores de gases, no podrá comprometerse a mucho ya que el Congreso no aprobará una legislación sobre el tema antes de noviembre. Y sin eso, el presidente Barak Obama no podrá asegurar mucho más que su promesa de cortar las emisiones un 17% hasta 2020. 

Es probable que el arribar a la COP16 con expectativas más bajas sea de hecho provechoso para la reunión, si eso lleva a los países a encontrar acuerdos alternativos que lleguen a cumplir los objetivos. Pero si esto sólo hace que las naciones se relajen, podríamos tener otro año de camino a un futuro incierto. 

Para demostrar a los políticos que querés ver acción de su parte, podés unirte a la campaña de este año de 350.org, que propone que el 10 de octubre sea un día de trabajo que envíe un mensaje a los dirigentes.

¿Qué dicen? ¿Tendremos avances este año? 

Visualizando necesidades vs. deseos: Dibujos de Erin Hanson

 
Deseo: computadoras. Necesidad: sol. "Mucho trabajo y nada de juego me hacen una chica pálida". ©Erin Hanson. 

La principal y más importante clave para reducir nuestro impacto en el planeta es simple: observar cuáles son realmente nuestras necesidades y descartar lo demás. O, al menos, consumir menos: llevar una vida más frugal, tratando de separarnos de aquello que pensamos que ’debemos’ tener. 

Obviamente esto no es fácil de entender y lleva algo de tiempo procesar, pero una ayuda pueden ser los reflexivos dibujos de la artista Erin Hanson en su sitio Recovering Lazyholic (vía TreeHugger).

Si bien las intenciones de Hanson no son específicamente verdes o ambientales, el simple razonamiento que la llevó a comenzar la serie Need to Want Less (necesito desear menos) sí lo es. 

Dice como introducción al proyecto: "Cuando tenía 8 quería un cachorrito. Cuando tenía 10 quería pantalones de paracaídas. Cuando tenía 12 quería una permanente. Cuando tenía 14 quería a un chico llamado Robbie. Cuando tenía 16 quería un auto. Cuando estaba en mis 20s quería tomar malas decisiones. Ahora quiero todo". 

 
Deseo: Comidas altas en azúcar y grasas. Necesidad: Alimentación balanceada. "Achico los grupos de comida y a su vez reduzco mi expectativa de vida". ©Erin Hanson. 

Hanson no está sola: la sociedad de consumo funciona presionando a las personas para que trabajen para consumir y no para vivir. Y esto se torna peor si además se está enrollado en un trabajo poco satisfactorio y con poco tiempo para reflexionar. El consumo entonces se torna una respuesta para llenar ese vacío. 

El ritmo de la vida y las costumbres, además, nos llevan a desear lo incorrecto en todos los aspectos, incluyendo los alimentos: preferimos productos altos en azúcares y grasas, cuando necesitaríamos más frutas y verduras, granos, hidratación, etc. 

 
Deseo: Teléfono inteligente. Necesidad: Teléfono. "Mi factura de teléfono dice que la decisión inteligente habría sido comprar un teléfono más ’tonto’". ©Erin Hanson. 

Es un tema amplio y la idea por supuesto no es pretender que todos seamos monjes budistas y que vivamos sin posesiones y bajo una dieta de vegetales, pero estos dibujos en los que la artista presenta interesantes paradojas pueden llevar a hacernos pensar y, quizás, cambiar alguna actitud. 

Entonces, piensen en su actual ’deseo’, ¿es una necesidad o un deseo impulsado por algo más? ¿se identifican con alguna de estas contradicciones? 

 
Deseo: Apple. Necesidad: Manzana. "El deterioro de mis dientes vs. el deterioro de mi bolsillo". ©Erin Hanson. 

Por qué elegir vinos con tapones de corcho puede salvar bosques en Portugal

Pocas veces puede darse entre el hombre y la naturaleza una situación tan particular como la de la producción de corcho: un material que puede dar grandes ganancias a trabajadores rurales sin perturbar la salud de los bosques de alcornoques, de donde se extrae. 

Sin embargo, el principal uso que se le da a este material, la manufactura de tapones para botellas de vino, está decayendo. Desde hace algunos años, los productores están cambiando los tapones de este material sostenible por otros sintéticos, bajo la premisa de que éstos son más seguros. 

Mientras concluye la cosecha anual de alcornoques en Portugal, es una buena oportunidad para entender este problema y poder tomar acciones al respecto. 

Como mencionábamos antes, el corcho proviene del alcornoque, un particular árbol de la zona del Mediterráneo (Portugal, sur de España, Marruecos, Algeria y Turquía) cuya corteza puede ser cosechada para obtener este material cada nueve años sin perturbar la salud del mismo. 

El mismo tiene un sistema de raíces que actúa como regulador de agua y reafirmante del suelo, y ofrece sombra para otras especies en las zonas semiáridas donde crece. Cada uno de estos árboles sostiene a otras 100 especies, y se calcula que los bosques de alcornoque secuestran 10 millones de toneladas de CO2 al año. 

Así, el usufructo del corcho no sólo no daña al medio ambiente, sino que ayuda a dar valor a los alrededor de 350 bosques de alcornoque que quedan en el mundo, que de otra forma podrían ser derribados para dar lugar a la producción de otros materiales más valiosos el eucalipto para producir pulpa de papel.


Entonces, ¿por qué se está dejando de usar este producto? Una de las razones es la posibilidad de TCA, una contaminación del corcho que puede echar a perder grandes cantidades de vino. De acuerdo al artículo de The Guardian que describe esta situación, la industria portuguesa ha invertido grandes cantidades de dinero en erradicar el asunto y este tipo de contaminación ya no debería ser un problema, pero su tardía acción los ha llevado a perder la confianza de los productores de vino. 

Por otro lado, los tapones sintéticos han logrado bajar los precios de los vinos, y los productores de los mismos aseguran que el corcho natural es muchas veces aglomerado con sintéticos, por lo cual puede ser tan no-biodegradable como sus productos. 

Si bien se está promocionando el uso del corcho en otros productos (desde zapatos hasta carteras y paraguas, pasando por todo tipo de artículos de moda), los principales productores siguen apuntando a la producción de tapones de vino. 

¿Qué podemos hacer como consumidores, entonces, para cambiar el destino de los alcornoques? Por más que los tapones de corcho no sean del todo biodegradables, el objetivo de preservar los bosques debería ser suficiente incentivo para fijarnos qué botella de vino estamos eligiendo la próxima vez que vayamos al supermercado. ¿No están de acuerdo? 

Palillos descartables en China, o cómo pequeñas cosas pueden representar enormes problemas

Un interesante artículo del Los Angeles Times apunta al problema de la producción de palillos descartables en China. Con la enorme cantidad de problemas ambientales del mundo y los numerosos desafíos de China, uno podría pensar ¿qué importancia tienen estos utensilios?, ¿cierto? 

Al parecer, mucha: se estima que sólamente en su país de origen, se consumen alrededor de 45 mil millones de pares de palillos por año, y cálculos de Greenpeace China indican que para alimentar esa producción son necesarios 100 acres de árboles por día (40 hectáreas). Las exportaciones agregan otros 18 mil millones de pares anualmente. 

Esto no es menor, ya que la pérdida de bosques es uno de los principales problemas ambientales de China: ésta provoca erosión de los suelos, inundaciones, emisiones de carbono y desertificación, además de afectar el hábitat de especies nativas y por lo tanto provocar declives en las poblaciones y hasta extinción. 

Y lo que hace aún más complicado el panorama es que hace más de diez años que se vienen llevando a cabo acciones para disminuir el consumo de palillos descartables, pero todavía no se pudo erradicar su uso. 

Una de las trabas que se presentan es la protección de los puestos de trabajo de las más de 100 mil personas en 300 plantas que se dedican a la producción de estos palillos en China. Otra son los restaurantes, que para reutilizar palillos de otro material deberían esterilizarlos después de cada uso, lo cual representa un costo adicional en sus operaciones (y los consumidores ya aseguraron que no quieren asumir ese adicional). 

En junio pasado, el Ministerio de Comercio y otros cinco ministerios de China enviaron un comunicado indicando que se comenzará a controlar más la producción de este ítem, pero no se anunciaron medidas específicas ni penalidades. 

Una vez más, al parecer el poder está en los consumidores: llevando sus propios palillos o pagando el costo de la esterilización. 

El problema de los palillos descartables demuestra cómo productos que muchas veces pasan desapercibidos en nuestras vidas pueden traer aparejados complejos modelos económicos/ecológicos detrás, confirma lo ridícula que se ha vuelto la cultura de lo descartable, y reafirma la necesidad de pensar en todo lo que consumimos y evitar al máximo el desperdicio. 

En el caso de la comida china, podés empezar llevando tus propios palillos y evitando que te den nuevos pares cada vez. 

Entra en fuerza la prohibición de bolsas plásticas en México, entre dudas y cuestionamientos

Hace un año, la México DF se sumó a la lista de ciudades del mundo que tomaron medidas legales para disminuir el uso de bolsas plásticas. El Distrito Federal optó por una ley que prohibe a los comercios ofrecer bolsas de polietileno gratuitas, teniendo que cobrarlas u ofrecer bolsas biodegradables. Sin embargo, ofreció un período de 12 meses para que las tiendas pudieran adaptarse. 

Ese período terminó hace algunos días, y desde el 20 de agosto aquellos negocios que ofrezcan bolsas de plástico tradicionales en forma gratuita a sus clientes podrán recibir multas que van desde los 4.500 a los 90.500 dólares. 

La noticia parece música para los oídos de los ambientalistas, pero no es todo tan fácil: las multas serán aplicadas luego de que se realice una denuncia y que consecuentemente se lleve a cabo una inspección al comercio, de acuerdo a informes de EFE. Pero, de acuerdo al diario El Universal, la medida no estaba siendo acatada en sus primeros días de vigencia, ni controlada por algún representante oficial. 

Indica Uno Más Uno que algunos dueños de tiendas y empleados aseguraron que la medida no fue comunicada de forma correcta, lo cual hacía dificultosa su implementación. 

La prohibición o los impuestos a las bolsas plásticas han tenido diferentes resultados en su aplicación. En China, un impuesto dio como resultado el ahorro de 1,6 millones de toneladas de petróleo, según The Guardian. Sin embargo, en Irlanda también produjo un aumento en el consumo de bolsas de residuos, que son más difíciles de degradar. Y vale recordar que el tema de usar o no usar bolsas plásticas no es el principal problema ambiental del planeta. 

A pesar de que la implementación de este tipo de medidas suelen ser complicadas, puede ser un buen acercamiento para hacer a los habitantes de la ciudad tomar consciencia. ¿Qué opinan? 

Japoneses inventan máquina que convierte al plástico de vuelta en petróleo

 

La producción y manufactura de plástico consume el 7% de las extracciones globales de petróleo, y luego de su usualmente corta vida útil, los productos plásticos dejan su huella en el planeta terminando en rellenos sanitarios, en emisiones de carbono por incineración o -peor- en las grandes manchas de basura del Pacífico o del Atlántico. 

Al parecer, esto podría cambiar, y no en enormes plantas de procesamiento sino en la casa de cada uno de nosotros: una empresa japonesa ha desarrollado una máquina para convertir plástico de vuelta en petróleo. 

Según indica un artículo de Our World 2.0, el aparato creado por la firma utiliza un calentador eléctrico en lugar de llamas, por lo cual no produce contaminación. El mismo puede procesar plásticos de tipo 2 y 4 (poliestireno, poliestireno y polipropileno, pero no de tipo 1 (botellas PET), y el resultado que produce es un gas de crudo que podría alimentar a generadores y estufas o ser refinado para dar energía a un vehículo. Con un kilo de plástico se puede producir un litro de petróleo, consumiendo un kilowatt de electricidad. 

Actualmente la versión más pequeña de la máquina se comercializa por 9500 dólares en Japón, pero la empresa espera que pueda ser más accesible en el futuro.

De acuerdo a Blest, responsable de la máquina, la idea no es sólo reciclar el plástico para que no termine en rellenos sanitarios o quemado, sino también para que las personas puedan ver el valor de los descartes de este material. Si las personas saben que pueden convertir a este material en otro valioso, los descartes dejan de parecer basura. 

Claramente esta máquina no es la solución a la adicción que tiene nuestra sociedad con el plástico: más que reciclar este material, lo que necesitamos es replantearnos cuál es el punto de gastar enormes cantidades de materias primas y energía para producir juguetes, empaques y productos que utilizamos unos segundos para luego tirarlos a la basura. 

Sin embargo, un invento como este sirve para ver el valor detrás de esas cosas a las que llamamos basura, para educarnos y ayudarnos en la transición. ¿Qué opinan? 

Nuevos estudios sobre las columnas submarinas de crudo en el Golfo

Durante las primeras semanas del desastre que ocasionó el mayor derrame de petróleo en la historia de Estados Unidos, un grupo de científicos independientes advirtieron sobre posibles ’columnas submarinas de crudo’. Las mismas se habrían formado cuando se aplicaron químicos para dispersar el petróleo, convirtiéndolo en pequeñas esferas que, en lugar de flotar, se habrían hundido. 

Ese informe preliminar fue ahora confirmado por un nuevo estudio publicado en la revista Science: el mismo reafirma la existencia de las columnas submarinas y genera dudas sobre las afirmaciones realizadas por el gobierno sobre el haber capturado el 75% del crudo derramado, pero indica que las mismas no serían tan grandes como se había previsto. Sin embargo, podrían tardar más de lo esperado en disiparse. 

Un artículo publicado como adelanto del estudio en Science advierte que ni las oscuras estimaciones de la prensa ni las demasiado optimistas del gobierno son ciertas. 

De acuerdo a las observaciones realizadas por un equipo de oceanógrafos del Woods Hole Oceanographic Institution, la columna submarina analizada en el sudoeste del derrame no era tan enorme como se había previsto: tenía 200 metros de grosor y dos kilómetros de ancho. Sí contenía 50 microgramos por litro de un grupo de compuestos del petróleo particularmente tóxicos. 

A diferencia de los reportes de organizaciones gubernamentales, que decían que el crudo estaba siendo biodegradado rápidamente, los científicos también encontraron que las bacterias no estaban trabajando con velocidad, lo que significaría que podrían pasar meses hasta que se disolviera este material. 

Aún con estos estudios, todavía no hay una certeza sobre el estado del petróleo submarino: existe otra columna en el noreste del pozo que algunos científicos dicen que es más pequeña que ésta, mientras que otros aseguran que es cinco veces mayor. 

Todo esto lleva a la conclusión de que todavía no se pueden conocer todas las consecuencias del derrame del Golfo, y que todavía queda mucho por estudiar para entender el impacto que tendrá en la vida marina. El pozo está tapado, pero no el desastre que dejó. 

Temperaturas récord, políticos ausentes: qué podés hacer vos para cambiar las cosas

Hace unos dias un impactante número de 17 países alcanzaron su récord histórico de las mayores temperaturas registradas. ¿Qué quiere decir esto? Que naciones como Ucrania, Chipre, Rusia, Finlandia, Qatar, Sudan, Arabia Saudita, Nigeria, Irak, Paquistán y Colombia, entre otras, igualaron o superaron las temperaturas más altas de su historia. Y, de acuerdo a AccuWeather.com, el junio pasado fue el más caluroso de la historia, y el julio que pasó, el segundo más caluroso de la historia. 

No hay que usar mucho la imaginación para entender el impacto de estas temperaturas: las inundaciones en Paquistán son una prueba directa de las mismas, en Rusia el calor ha causado una reducción del rendimiento de las cosechas (y por lo tanto el país ha dejado de exportar granos) y en Groenlandia se ha desprendido la mayor isla de hielo en 48 años. 

Con estos datos, vienen a la cabeza películas como The Age of Stupid, en la cual se habla del mundo como si todos los desastres que se anuncian por el calentamiento global hubieran sucedido sin que la humanidad pudiera revertir la situación. Si todo indica que seguimos avanzando hacia el desastre, ¿por qué no se ha despertado el debate sobre el clima a nivel político? ¿qué podemos hacer nosotros? 

Bill McKibben es un prestigioso periodista y escritor que fundó el movimiento 350.org, cuyo objetivo es el promover acción para disminuir las emisiones de carbono en la atmósfera a 350 partes por millón (en este momento estamos en más de 390). 

Frente a los acontecimientos de la última semana, el mismo escribió un interesante llamado de atención en The Guardian. "Lo único que desafía el sentido común en este verano brutal es cuán poca ha sido la reacción política. El proceso de la ONU continúa en su divague post-Copenhague, y muchas ONGs continúan por inercia apoyando objetivos viejos como el limitar los niveles de CO2 a 450 partes por millón. Si el corriente 390 derrite el Artico, quién querría apuntar a 450? En Washington a su vez, el Congreso y la Casa Blanca han decidido que no hay por qué apurarse: dejaron morir a la ley de cambio climático sin siquiera agendar un día para la votación". 

McKibben sigue con más argumentos: "Esto ya no es una batalla ambiental. Si estás preocupado por el desarrollo, el cambio climático es prioridad (¿cuánto desarrollo puede haber en Paquistán, ahora que no tiene más puentes?). Si estás preocupado por la paz en la tierra, el cambio climático es prioridad (cuando Rusia deje de enviar granos a Egipto y Nigenia, y cuando el precio del trigo empiece a subir, ¿qué sigue?). Si estás preocupado por el futuro, el cambio climático también es prioridad: este verano es una pequeña muestra de lo que viene", señala. 

¿Qué propone el escritor? Un movimiento. Grande y global, para frenar la enorme influencia de las compañías energéticas basadas en combustibles fósiles, cuyo poder es tan grande que está retrasando el cambio. 

En octubre del año pasado, 350.org organizó una gran movilización que convocó a personas en 181 países del mundo a organizar más de 5200 eventos para reclamar acción climática. Este año, la organización está llamando a sumarse a un evento global el 10 de octubre en el cual grupos ambientalistas de todo el mundo realizarán acciones como plantar árboles, instalar paneles solares y más. 

Muchas veces las noticias negativas pueden dejarnos abrumados, pero es importante no bajar los brazos y usar la energía en sumarse desde algún lado. Empezá con encontrar un evento en el mapa y contactate con los organizadores para ayudar, u organizá tu propio evento. La idea a comunicar a los políticos es simple: "Nosotros estamos trabajando, ¿y ustedes?". 

Consumismo vs. creatividad: Cómo el preocuparte por cosas afecta tu mente

Sabemos que el consumo desenfrenado de objetos y bienes materiales no es beneficioso para el planeta: cada nueva cosa que compramos requirió la extracción de materias primas y el empleo de energía para su producción, transporte para su comercialización, y creará basura cuando dejemos de usarlo o lo hayamos consumido. Multipliquemos esto por la cantidad de veces que compremos algo innecesario, y tendremos la idea del impacto. 

Pero podría haber una razón más por la cual evitar el consumismo: la búsqueda e investigación previa a la compra de un objeto estaría de hecho afectando nuestra creatividad y concentración. 

La idea surge de un interesante artículo de The 99 Percent, que indica que el impulso consumista estimula la misma parte del cerebro que se activa cuando estás detrás de una buena idea: ese mecanismo que lleva a probar una alternativa detrás de otra y ver qué es lo que funciona mejor, ese deseo, olfato e instintos propios de la búsqueda de algo nuevo. 

Llamado ’búsqueda’ por el científico neurológico Jaak Panksepp, este estado emocional aplica tanto a nuestras necesidades físicas como a recompensas abstractas: lo importante es la emoción de hacer conexiones, anticipar el significado. 

Lo que alimenta este estado es la liberación de dopamina en el cerebro, que promueve un estado de impaciencia y propósito. Un estado mental en el que los seres humanos adoran estar, sólo que en el caso del consumismo, lo empleamos con el fin de encontrar el producto perfecto en lugar de una nueva idea o un propósito mayor para nuestra vida. 

Es así que podemos pasarnos horas leyendo revisiones de artículos, comparando precios y buscando la mejor forma de envío, en lo que perdemos valioso tiempo que podríamos estar empleando en actividades que nos proporcionen más contenido que una nueva cámara de fotos. O buscando el mejor precio de un objeto en distintas tiendas, o pensando el mejor regalo material para alguien.

Como se menciona en The 99 Percent, muchas veces la persona podrá decirse a sí misma que lo que busca le es necesario para su vida o para llegar a un fin mayor, pero en realidad la creatividad no depende de objetos materiales. De hecho, la carencia de recursos generalmente estimula la creatividad. 

Así es que la próxima vez que tengan un impulso de búsqueda consumista, piensen tanto en el medio ambiente como en estos temas. ¿Reconocen a sus hábitos en esta descripción? 

Cómo será el rediseño de San Juan de Puerto Rico (Imágenes)

Algunos días atrás, el gobierno de San Juan de Puerto Rico anunció un plan de rediseño de la ciudad para volverla más amigable con los peatones y las personas, y menos dedicada a los automóviles. La idea, además, es que la ciudad se vuelva más atractiva para sus habitantes, cuya emigración está provocando un declive en la población. 

Como informa el folleto oficial que explica el plan, la serie de remodelaciones se centrará en el área vieja de la ciudad, conocida como "La Isleta". Allí existen problemas como una inaccesibilidad a los frentes acuáticos, zonas degradadas, una invasión de autos y poca conectividad con espacios abiertos y atracciones turísticas. 

 
La nueva red de tranvía a ser instalada en la ciudad como parte del sistema de transporte público. ©Municipalidad de San Juan. 

El plan de 20 años que espera ver a San Juan convertida en una moderna ciudad con transporte público de calidad, numerosos espacios verdes y más peatones consta de 10 puntos:
-La creación de un sistema de transporte público integrado,
-Implementación de un mundo público de último modelo,
-Establecimiento de un circuito peatonal en la zona costera,
-Peatonalizar el centro histórico de San Juan,
-Revitalizar los barrios venidos abajo,
-Protección de La Isleta de posibles inundaciones y aumento del nivel del mar,
-Protección y celebración de los bienes históricos de La Isleta,
-Desarrollo e integración de las zonas costeras norte y sur,
-Diversificación y repoblación de La Isleta,
-Expansión de los atractivos turísticos de La Isleta.

 
Los paseos en zonas costeras, para hacer a éstas accesibles al público. ©Municipalidad de San Juan. 

De acuerdo a Fast Company la inversión estimada para el proyecto es de 1,5 mil millones de dólares, y el gobierno estima que el proyecto esté completado en 2030. 

 
Nuevas zonas peatonales en el centro histórico de la ciudad. ©Municipalidad de San Juan. 

Como ya lo han demostrado los proyectos de urbanización de ciudades latinas como Curitiba en Brasil y Bogotá en Colombia, estos cambios sin duda traerán una mejor calidad de vida para los habitantes y pondrán a San Juan de Puerto Rico en el mapa de turismo verde. ¿Se ven en esta ciudad en unos 20 años? 

Guerrilla urbana en Sao Paulo: Líneas peatonales, ciclovías y mensajes pro bici DIY (Fotos)

Desde hace varios años se vienen desarrollando diferentes guerrillas que intervienen el paisaje urbano para mejorarlo, embellecerlo o hacerlo más funcionar a las necesidades de determinados grupos: la guerrilla gardening, que consiste en salir a plantar vegetales y flores en los espacios verdes descuidados de las ciudades, es probablemente la más famosa de éstas. 

Una de estas corrientes de esta tendencia es la de ciclistas y activistas de tránsito urbano, que pintan ciclovías y mensajes en contra del uso de autos en las calles. Recientemente, un grupo en la ciudad brasileña de Sao Paulo aprovechó la quietud de ¡los partidos del mundial de fútbol! y salió a las calles a pintar líneas peatonales en pasajes peligrosos y signos defendiendo el uso de la bici y el espacio público. Aquí algunas de las imágenes de calles intervenidas en la ciudad.

 
La calle que fue intervenida durante el partido Brasil-Corea antes de la acción. ©Luddista vía Apocalipse motorizado

 
Las personas disfrutan de cruzar la calle en forma más segura en la zona de Ciudad Universitaria de Sao Paulo. ©Luddista vía 
Apocalipse motorizado.

 
Señales en defensa de la bici pintadas durante el partido de Brasil y Chile. ©Luddista vía Apocalipse motorizado.  

 
Un cartel que dice ’el auto mata’ también durante el partido entre Brasil y Chile. ©Luddista vía Apocalipse motorizado.  

 
Más signos en defensa de un tránsito y mundo más verdes, durante el partido de Brasil y Costa de Marfil. ©Luddista vía Apocalipse motorizado.   

 
Otra bici en la calle pintada durante Brasil-Costa de Marfil. ©Luddista 
vía Apocalipse motorizado.

Si bien se trata de una práctica que no es legalmente correcta, la guerrilla de intervención urbana es una forma pacífica y atractiva de protesta para llamar la atención de autoridades sobre diversos temas, en este caso la seguridad de peatones y ciclistas. 

¿Qué dicen? ¿conocen más casos de guerrilla de transporte en su ciudad? ¿se animarían a empezar una guerrilla urbana? 

La ciudad del futuro, hoy: Bicicletas y zonas peatonales en Copenhague (Videos)

La capital de Dinamarca es para la mayoría de los ambientalistas y defensores de las bicicletas un sueño urbano hecho realidad. Copenhague fue la primera urbe nombrada ’Bike city’ (ciudad de bicicletas) en 2008: en ella, un tercio de la población viaja al trabajo en bicicleta todos los días, y las personas viajan un total de 1,2 millones de kilómetros en este medio de transporte cada día en ciclovías que cubren 350 kilómetros de la ciudad. Además, la misma cuenta con extensas áreas peatonales libres de automóviles que la hacen más amigable para las personas. 

Teniendo en cuenta que se estima que en menos de 50 años dos tercios de la población mundial vivirá en ciudades, y considerando que para que las mismas funcionen bien, será esencial contar con una organización del tránsito basada en bicicletas y transporte público, es fácil pensar en Copenhague como el futuro de las ciudades. De hecho, las políticas de promoción de bicicletas en capitales como Bogotá, México y Buenos Aires demuestran que Latinoamérica también va en este camino. 

Aquí, dos videos de Streetfilms retratan las políticas de promoción de las bicicletas y de espacios públicos de Copenhague, ofreciendo un adelanto de lo que podrían ser nuestras urbes en el futuro. 

En el primer video se puede ver el enorme tráfico de personas en bicicleta dentro de la ciudad, incluyendo a mujeres transportando a sus hijos y a chicos andando en sus pequeñas bicis en forma ordenada y respetuosa. 

Algunos de los principales puntos que se destacan son la existencia de ciclovías separadas del tránsito, el respeto de los automovilistas y las numerosas alternativas de estacionamiento que hay en toda la ciudad. Otras curiosidades son el contador de personas en bicicleta que hay en la principal avenida de Copenhague, y la ’onda verde’ en una de las calles: la sincronización de los semáforos que permite que las bicicletas que van a una cierta velocidad puedan seguir viaje sin parar.

 El segundo video explica cómo Copenhague se vio invadida por autos en los años 1950s y cómo en 1962 se decidió quitar a los mismos de una de las principales calles de la ciudad. 

Luego de numerosas discusiones en las que se decía que los locales no usaban mucho los espacios públicos, décadas después la realidad demuestra que cuando se ofrece a las personas de una ciudad el poder disfrutar de las calles de una forma segura, las mismas responden en masa. 

Desde aquel momento, la ciudad fue ganando calles sin tráfico y espacios públicos para disfrutar sin el ensordecedor ruido de los autos: 18 espacios de estacionamiento son ahora plazas públicas.

 Sin duda dos videos inspiradores para empezar a soñar con una mejor ciudad para todos. ¿Se ven viviendo en un lugar como Copenhague? 

Relacionan a la dieta occidental con problemas de atención

Ya sabemos que la llamada ’dieta occidental’ (aquella rica en carnes, lácteos y azúcares refinados, y baja en frutas y vegetales) no es de lo mejor para el medio ambiente: un famoso estudio de la FAO relaciona directamente a la industria de la carne con el 18% de las emisiones de gases de efecto invernadero mundiales, y campañas como Lunes sin carne y vegetariano de lunes a viernes abogan por bajar el consumo de productos animales. 

Pero los problemas de este tipo de dieta no terminan aquí: al parecer, además de estar relacionada a graves condiciones de salud ésta se encuentra también asociada al llamado Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH, ADHD en inglés) en adolescentes.

Así lo señala un estudio del Telethon Institute for Child Health Research de la University of Western Australia, citado por Science Daily -vía Grist. 

El mismo analizó los hábitos alimenticios de 1800 adolescentes, y descubrió que aquellos que tenían una dieta occidental tenían el doble de riesgo de ser diagnosticados con TDAH. Más específicamente, esta condición se asoció a dietas con alto contenido de comidas preparadas, carnes procesadas, carnes rojas, lácteos altos en grasas, azúcar refinada y sodio. 

De acuerdo a declaraciones de los investigadores a Science Daily, el problema podría encontrarse en el bajo contenido de ácidos grasos Omega-3 en la dieta occidental, ya que este componente presenta beneficios para el correcto funcionamiento del cerebro. También en el hecho de que las comidas procesadas no tienen suficientes nutrientes y sí demasiados colorantes y aditivos. 

Como el estudio no siguió la trayectoria de los chicos durante toda su vida, sino que comparó la situación actual de los mismos, no es claro si es que una dieta de este tipo lleva al síndrome de falta de atención o si el TDAH lleva a una mala dieta. Sin embargo, la conexión de este tipo de alimentación con esta condición debería ser razón suficiente para hacerse preguntas y empezar a controlar mejor qué comen los chicos. Y, por qué no, también los grandes. 

Parece extraño que, mientras cada vez más estudios prueban que el alto consumo de productos animales es perjudicial para la salud, algunos propongan reemplazar las carnes tradicionales por insectos. ¿No hay ya demasiadas razones para disminuir la ingesta de derivados de animales? ¿Qué opinan? 

Avanzan las granjas verticales: ¿el futuro de la comida en la ciudad?

Varios artículos publicados esta última semana exploran la tendencia de las granjas verticales: estructuras que permiten el cultivo de diferentes vegetales comestibles en superficies pequeñas, por medio del uso de sustratos especiales o hidropónicos. Los mismos se ubican en bandejas apiladas unas encima de otras con sistemas que las hacen rotar para que tengan mejor luz solar. 

Con una población que aumenta y una creciente necesidad de cortar las emisiones de carbono provenientes del transporte, ¿puede ser este el futuro de la producción de alimentos en las ciudades? 

Un artículo de Forum of the Future se pregunta esto mismo, indicando que las presiones económicas y financieras sobre la agricultura tradicional están despertando el interés nuevamente en esta idea que tiene ya varios años. Sin embargo, indicando que todavía no se ha comprobado la eficacia de estos sistemas. 

"Es fácil ver el atractivo de un sistema que, sus promotores aseguran, puede sobrepasar la productividad de la agricultura tradicional hasta 20 veces mientras se usa menos agua, se cortan las distancias y el uso de energía, y se promueve la seguridad alimenticia. (…) Abundan los conceptos inspiradores y proyecciones artísticas, pero con ninguna de estas granjas todavía en funcionamiento, ¿cómo pueden las granjas verticales demostrar la impresionante eficiencia y productividad que se les atribuye?", señala el artículo. 


El mismo tiene un punto: si bien existen algunos ejemplos de granjas verticales funcionando (entre ellas la del zoológico Paignton en Inglaterra, ver video abajo), todavía las mismas no han probado servir para el suministro real de alimentos a gran escala.

 Pero esto podría estar por cambiar. TreeHugger cita un nuevo gran proyecto de granja vertical en Nueva Jersey que podría ofrecer nuevas respuestas a los interrogantes sobre la factibilidad y utilidad de estas estructuras. 

Además de un espacio para hacer crecer alimentos, la Granja vertical de Newark, proyectada por la firma de arquitectura Weber Thompson con el científico Dickson Despommier (experto en el tema), es un programa de investigación y desarrollo sobre temas de desarrollo sustentable en ciudades, agricultura urbana y eficiencia energética. Con lo que podrá proveer un espacio de exploración para estas ideas. 

Como bien señala el primer artículo, la respuesta a si el futuro de los alimentos está en las alturas vendrá de factores económicos: "Si los alimentos cultivados en granjas verticales prueban ser más baratos de producir y consumir, entonces es poco probable que las granjas verticales encuentren oposición alguna".

¿Qué creen? ¿Veremos a las granjas verticales pasar con éxito la prueba?

Golfo: Nuevo proceso contiene el derrame, aseguran que el 75% del crudo fue tratado

Si bien hace algunos días el posicionamiento de una nueva tapa pudo contener el derrame de crudo del Golfo de México, se sabía que esta solución podía ser sólo temporal. 

Así, recientemente se llevó a cabo un nuevo procedimiento llamado ’static kill’ por el cual se inyectó lodo en el pozo para contener el flujo de crudo. Esta mañana se anunció que el mismo había sido exitoso, y que el derrame estaba ahora contenido. Yendo más allá, un informe de la Casa Blanca asegura que nuevas evaluaciones demostraron que el 75% del petróleo derramado al océano ha sido tratado.

El lodo fue inyectado desde barcos en la superficie y, a su vez, el pozo será sellado en dos direcciones alrededor. Un pozo de alivio que la empresa BP estuvo creando durante las últimas semanas será utilizado para inyectar lodo y cemento en la profundidad del mismo, para seguir aliviando la presión. Porque, cabe recordar, un intento de inyectar lodo y cemento hace algunos meses había fracasado por la gran presión del petróleo saliendo del pozo. 

De esta manera, ya no hay crudo vertiéndose al Golfo y desde BP indican que esto podría ser suficiente para solucionar el derrame. Sin embargo, el éxito final deberá ser comprobado cuando se termine el pozo de alivio. 

Para notar la importancia de este nuevo procedimiento, representantes de BP lo llamaron un ’hito’, y ’un paso hacia la cancelación definitiva del pozo’, de acuerdo a informes de AP. 

Mientras tanto, el gobierno de Estados Unidos ha publicado un nuevo informe en el que asegura que casi el 75% del crudo vertido en el océano por el peor derrame en la historia del país ha sido tratado: 17% capturado, 5% quemado, 25% evaporado o disuelto, 3% removido de la superficie, 16% dispersado naturalmente a pequeñas partículas, y 8% dispersado por medio de químicos. 

Así, según informa The New York Times, el informe indica que sólo el 26% del petróleo está todavía en el océano o las playas del Golfo. Las estimaciones fueron cuestionadas, por ejemplo por uno de los científicos que descubrieron las columnas de crudo submarinas, según destaca Bloomberg. 

Pero aunque fueran ciertas, todavía no se conoce con seguridad el impacto que el crudo ha tenido en la vida marina del océano ni en las playas. Esto podría saberse al menos en un año, cuando los huevos y larvas actuales se desarrollen y se pueda determinar qué efecto tuvo el crudo en ellos. 

Lo cierto por ahora es que la cancelación del pozo y detención del derrame es definitivamente una buena noticia para el medio ambiente. 

Islas Galápagos fuera de peligro según la UNESCO: ¿Exito o fracaso?

Durante el día de ayer, un comité de la Organización de educación, ciencia y cultura de las Naciones Unidas (UNESCO, por sus siglas en inglés), votó una medida para remover a las Islas Galápagos de la lista de lugares Patrimonio de la Humanidad en peligro. 

Se trata de una buena noticia para el gobierno de Ecuador, que desde 2007, cuando las islas fueron incluidas en la lista, viene desarrollando medidas para proteger la rica biodiversidad del lugar. Sin embargo, algunos críticos señalan que la decisión se tomó en forma prematura. ¿Es así?  

La decisión se llevó a cabo después de una inspección por representantes de la UNESCO a las islas en mayo y luego de escuchar a la ministra de Medio Ambiente de Ecuador hablar sobre los esfuerzos en el control de la migración y de la entrada de especies invasoras. Pero la votación no fue unánime y voces de conservacionistas se levantaron en crítica a la medida. 

Cita The Guardian a Johanna Barry, directora de un grupo de investigación enfocado en las islas llamado Galapagos Conservancy: "La creciente presencia humana en Galápagos, tanto por el turismo como por los residentes, ha puesto a la biodiversidad en riesgo. Problemas como la introducción de enfermedades y plantas y animales invasores tienen que ser atacados inmediata y agresivamente. Creo que la decisión es prematura y espero que no dé lugar a que los esfuerzos de conservación se relajen". 

La presencia humana, justamente, es uno de los mayores temas en las islas: durante los últimos diez años la población permanente se duplicó, y hoy el destino recibe a 190 mil turistas cada año. 

Otras críticas llegaron de la Unión internacional de conservación de la naturaleza: "La remoción de este sitio único de importancia global para la humanidad es de alguna forma prematura", señaló el director de la entidad de acuerdo a AFP. El mismo artículo cita a otro miembro de la misma que asegura que "las amenazas del turismo, las especies invasoras y la sobrepesca son todavía factores (importantes) y la situación de las Galápagos todavía es crítica". 

Mientras tanto, desde Ecuador se mostraron satisfechos con la medida y aseguraron que mantendrán el compromiso con las islas y el planeta, con planes para controlar el flujo de turismo e incorporar energías limpias, según indica el Latin American Herald Tribune. 

La polémica en torno a este tema deja algunas preguntas: ¿es mejor seguir presionando a gobiernos que están tomando medidas, o recompensar aquellos pasos tomados para que generen intención de más? ¿cuándo podría un sitio declararse como fuera de peligro, si la evolución del mismo va a seguir teniendo lugar en diferentes formas? ¿podría considerarse un éxito que en tres años este sitio se haya retirado de la lista? Las respuestas todavía son inciertas. ¿Qué opinan? 

La bici llega a las personas con debilidad visual en México DF

 

El uso de la bicicleta sigue expandiéndose tanto en ciudades de países desarrollados como en las principales capitales de Latinoamérica, que siguen sumando ciclovías y políticas de promoción de este vehículo. Y, a medida que las personas se reencuentran con el placer de andar en bici, más quieren compartirlo con aquellos que no pueden disfrutar de lo mismo. 

En este sentido, una iniciativa de la ciudad de México demuestra que todos pueden disfrutar del vehículo más ’verde’ del mundo: Paseo a ciegas invita a voluntarios a ofrecer viajes a personas no videntes o con debilidad visual en bicicletas tándem (dobles). 

Según informa El Universal, se trata de una iniciativa de las organizaciones Bicitekas y Muévete por tu Ciudad en conjunto con Contacto Braille. El programa tiene lugar cada domingo durante el llamado ’Paseo dominical’, en el cual se cierran calles del Paseo de la Reforma y parte del Centro histórico de la ciudad para peatones, patinadores y ciclistas. Allí, en un stand se ubican unas siete bicicletas tándem que son conducidas por voluntarios. Alrededor de 15 discapacitados visuales pasean en bici cada domingo. 

"Es una idea que nació en el Segundo Parlamento de Seguridad Vial que se llevó a cabo en 2008, donde varias organizaciones intervenimos. (Se trata de) hacer que todos los no videntes también tomaran su ciudad, porque la misma es de todos", señala Leon Hamui, parte de Bicitekas y uno de los organizadores, en un reportaje en video. Si bien la idea surgió entonces, el programa comenzó a realizarse a partir de enero de este año. 

Diferentes usuarios en otros reportajes describen la emoción de subir a una bicicleta y sentir el viento en la cara, escuchar a la ciudad alrededor y disfrutar de la libertad que genera este vehículo.


Definitivamente una muy interesante idea que sigue hablando del crecimiento de la bicicleta como elemento de culto en las sociedades mientras avanzamos hacia un futuro más verde. Para mayor información, ingresar a Bicitekas o a la página de Facebook del programa.